jueves, 31 de octubre de 2013

Aisladores Sísmicos en Edificaciones

A lo largo de la historia, el hombre siempre ha querido disminuir el riesgo de los fenómenos naturales hacia su persona y la sociedad que lo rodea. Varios de estos desastres naturales como los huaycos, aludes y explosiones volcánicas son casi incontrolables; pero los sismos son los más comunes, ya que casi la mitad de las grandes ciudades del mundo están ubicadas en zonas proclives a estos. Algunos de los pensamientos más preocupantes en una comunidad es que nunca se sabe cuándo azotará un terremoto, de qué clase será, ni cuáles serán los edificios más afectados; a pesar de esto, actualmente los sismos se pueden prevenir de manera tan efectiva al punto de casi no sentirlos, gracias a unos dispositivos llamados aisladores sísmicos de los cuales se hablará más detalladamente a continuación.

Técnica de aislamiento sísmico en la base

Los aisladores sísmicos son dispositivos que generalmente se instalan en el nivel más bajo de la edificación con el fin de absorber, de forma parcial, la energía impuesta por el sismo antes de que sea transmitida a la superestructura. Este tipo de protección antisísmica está muy difundida en Japón, Nueva Zelanda, Francia (donde empezó a introducirse hace 35 años) y últimamente en Chile.

Aislador con centro de plomo

Con respecto a los tipos de aisladores sísmicos existen tres. El primero en mencionar es el aislador con centro de plomo que mantiene una rigidez inicial y una amortiguación que llega a reducir la actividad en un 30%. Luego se tiene al aislador sin núcleo de plomo que está compuesto de una mixtura especial de caucho y placas de acero que permite otorgar una amortiguación de hasta un 16%. Finalmente el tercero, el aislador de péndulo o superficie curva con RoboSlide, transmite el esfuerzo vertical de la cimentación registrando rotaciones de una esfera contra una superficie cóncava que permite diversos movimientos controlados mediante barras de control, dando así una amortiguación sobre el 30%.

Aislador sin núcleo de plomo

A pesar de que en muchos países ya se están implementando estos dispositivos, en su gran mayoría, aún se sigue utilizando la construcción antisísmica convencional (zapatas aisladas) la cual busca prevenir el colapso de un edificio preservando la vida de sus habitantes; sin embargo, la caída de objetos que se encuentran dentro de la edificación puede causar lesiones severas y los daños estructurales pueden convertir a un edificio en inhabitable e inoperativo, obligando a que el mismo tenga que ser abandonado, demolido y reconstruido. Por otra parte, los edificios aislados sísmicamente logran tener un comportamiento, por mucho, superior al de los edificios que no cuentan con dispositivos aisladores de base, es decir, luego de un sismo los edificios pueden ser habilitados inmediatamente, ya que equipos de gran sensibilidad no sufrirán mayores daños. Esto resulta fundamental, por ejemplo, en el caso de hospitales, centros de comunicación, o industrias donde a veces el equipo al interior del edificio supera en creces el precio de la estructura.

Aislador de superficie curva

En conclusión, los aisladores sísmicos son los dispositivos que más expectativas tiene en la actualidad para toda sociedad que ya cuenta o no con estos; además, está tecnología a comparación con los sistemas antisísmicos convencionales tiene ventajas abismales, a esto yo le digo un gran ejemplo del ingenio aplicado al campo de la edificación.


Fuente original de información:

miércoles, 30 de octubre de 2013

El rascacielos Tai Pei 101


Una de las expresiones arquitectónicas y estructurales más grandiosas del mundo es, sin lugar a dudas, la torre o rascacielos Taipei 101. Muchos se preguntaran qué tiene de especial esta edificación, la respuesta es simple: si uno se imagina que vive en una de las zonas más propensas a sismos; y además, donde los vientos pueden derrumbar una estructura a 450 kilómetros por hora, no dudarían en mudarse a otro lugar; pero la torre Taipei 101, a pesar de estar ubicada en una zona con estas condiciones, puede resistir estos factores gracias a un moderno sistema antisísmico.

Este rascacielos está ubicado en Taipéi, Taiwan con 101 pisos por encima del suelo (y 5 pisos por debajo del suelo) llega a alcanzar una altura de 509 metros. La tecnología que permite su gran resistencia a los desastres son, en primer lugar, las columnas de concreto armado ubicadas en los pisos subterráneos que le dan una fijación superior al suelo; en segundo lugar, los cortes en las esquinas que disminuyen la fuerza del viento; y por último, la esfera de acero de 680 toneladas que se encuentra suspendida en el piso 92 sobre tensores desde su parte alta y en su base sujeta con bombas hidráulicas.

Esta esfera gigante , además de ser utilizada como atracción turística, permite que el edificio ,al querer inclinarse por algún sismo o viento fuerte, se quede casi estático debido al contrapeso o reacción opuesta que ejerce la misma esfera; es decir, cuando el edificio se mueve, la esfera se va hacia el otro lado haciendo que permanezca en el mismo lugar. En mi opinión este es un ejemplo de verdadero ingenio aplicado a la construcción.


Fuente original de información:

lunes, 28 de octubre de 2013





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MICHAEL MILLER DE LA ROSA

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